Alman Thakipa nace como la materialización de una visión: un espacio donde la espiritualidad no evade lo humano, sino que lo habita; donde la luz no se impone, sino que se recuerda; y donde el acompañamiento no es vertical, sino profundamente consciente.
Aquí no trabajamos desde la corrección, sino desde la auto-maestría, el reconocimiento del alma y el anclaje de nuevas frecuencias de consciencia en la experiencia humana.
A través de procesos de conexión profunda, tecnología de luz, códigos fractales, activaciones y guía amorosa, acompañamos el tránsito desde viejas estructuras hacia una forma más coherente, consciente y luminosa de habitar la vida.
Este no es un espacio para huir del mundo, sino para aprender a encarnar la luz en él.
Detrás de este espacio, hay un alma que también caminó su propio proceso.
Eric Agurto Herrera
Terapeuta de la consciencia • Canal intuitivo • Fundador de Alman Thakipa
Desde temprana edad, Eric percibió dimensiones de la experiencia que no siempre encontraban lugar en el mundo racional: energía, símbolos, intuiciones profundas y una sensibilidad que marcó su forma de habitar la vida desde muy joven.
Ese recorrido lo condujo a atravesar su propia noche oscura del alma, un proceso de desmantelamiento y reordenamiento interior que transformó su identidad, su propósito y su comprensión de la consciencia. Fue allí donde comprendió que aquello que había llamado intuición no era solo percepción, sino una capacidad de presencia, escucha profunda y canalización consciente, que requería integración y encarnación.
De ese tránsito surge el libro El Regreso del Alma, una obra que no propone respuestas cerradas, sino un mapa simbólico para quienes atraviesan procesos de despertar, crisis de sentido, pérdida de referencias o expansión de consciencia.
El libro se convirtió en la base viva de los procesos que hoy Eric acompaña.
Actualmente, Eric acompaña a personas a través de Sesiones Luz del Alma, Guías del Alma y procesos profundos como Tránsitos del Alma, espacios diseñados para sostener momentos de apertura, transición, integración y recuerdo interior.
Su acompañamiento no busca dirigir ni intervenir desde un rol de autoridad, sino caminar junto a otro, respetando el ritmo, el momento vital y la sabiduría propia de cada proceso.
Acompañar no es guiar desde arriba, sino caminar junto a otro mientras recuerda su propia luz.